El ejercicio físico la mejor píldora antiestrés

Hoy quiero hablarte de una de los mejores regalos que puedes hacerte. Para mí lo ha venido siendo desde que empecé a practicarlo a los 8 años. Los beneficios a nivel físico, mental y emocional que me proporciona son tales, que soy una fiel defensora de su práctica. La evidencia científica, lo ha catalogado como el rey del antiestrés y este no es otro que es el ejercicio/deporte practicado con regularidad. 

Vivimos en una sociedad cada vez más sedentaria. Pasamos horas y horas sentados trabajando, en el coche o transporte público. Viendo la tele, mirando el móvil…. y en general en posturas poco ergonómicas que dañan nuestros músculos y deterioran nuestra salud.  Con el ejercicio se utilizan y consumen recursos orgánicos que rara vez pueden emplearse en el desarrollo de la actividad profesional y aún menos llevando un estilo de vida sedentario. Si no son «quemados», estos recursos pueden depositarse en el sistema vascular y originar, entre otros problemas, un aumento en el nivel de presión arterial.  

Puede parecer contradictorio, pero poner el cuerpo en estrés físico mediante el ejercicio puede aliviar el estrés mental.

Existen unas cuantas razones que explican esto.

  • A largo plazo, el ejercicio reduce las hormonas del estrés de tu cuerpo; como el cortisol. También ayuda a liberar endorfinas, las cuales son químicos que mejoran tu estado de ánimo y actúan como un analgésico natural.
  • El ejercicio también puede mejorar la calidad del sueño, el cual se puede ver afectado negativamente por el estrés y la ansiedad.
  • Cuando haces ejercicio regularmente, te puedes sentir más competente y segura de tu cuerpo, lo que a la vez promueve el bienestar mental.

La OMS recomienda al menos entre 150 y 300 minutos de actividad aeróbica moderada a la semana (o el equivalente en actividad vigorosa) para todos los adultos.

Intenta encontrar una rutina de ejercicios o actividad que incorpores a tu agenda semanal con la que disfrutes: caminar, montar en bici, bailar, montañismo o hacer yoga. Pero también ir al gym y levantar pesas tiene beneficios psicológicos.

Corre

Correr es una actividad aeróbica completa, que además de activar la circulación sanguínea, la respiración y el control que vamos a tener sobre ella, activaremos los diferentes músculos del cuerpo. Todo ello nos ayudará a que no sintamos en plena forma y estar más relajados

No hay que olvidar que la carrera también se puede practicar al aire libre y en contacto con la naturaleza en parques, bosques, etc. Esto supone estar en un entorno relajado donde vamos a poder respirar aire puro, desarrollar una actividad que nos servirá de gran ayuda a la hora de sentirnos bien y desplazarnos a lugares totalmente diferentes de nuestro día a día.

Camina

Unos 20 minutos diarios no hace falta más… Si tienes la sensación de sentirte ‘encerrado’ por pasar tanto tiempo en la oficina, tómate algunos minutos y da un paseo por la calle. La idea, no obstante, es no llevarte el trabajo contigo, sino de hacerlo con plena consciencia de desconexión… Observa y siente… la luz, el aire fresco, la temperatura, estar en contacto con la naturaleza (si te es posible) o salir ‘sin pensar’ te hará sentir muchísimo mejor.

Nada

La natación es una actividad completa que, desarrollada de manera correcta, trabaja todos los músculos y nos ayuda a relajarnos.

Su práctica ayuda a movilizar y eliminar algunas sustancias que acumulamos en nuestro cuerpo a lo largo del día como el cortisol y la adrenalina. La combinación de ambas es lo que hace que nos sintamos estresados, y por ello es necesario que las reduzcamos de nuestro organismo.

Al nadar ponemos en funcionamiento todas las partes de nuestro cuerpo y trabajamos acompasadamente la circulación y el control de la respiración.

Yoga 

El yoga es la mejor actividad para reducir los niveles de estrés ya que pone en contacto el cuerpo con la mente, De este modo lo que conseguimos es, mediante el ejercicio, hacer que nuestra mente se relaje y descanse.

Se desarrolla mediante una serie de posturas (asanas) que debemos adoptar durante la práctica, que nos ayudan a estirar todas las partes del cuerpo y hacer que los músculos se relajen. Pero no debemos olvidar la importancia de la respiración durante toda la sesión de entrenamiento. Controlar en cada momento la inspiración y expiración del aire hace que nos sintamos mucho más relajadas y mejoraremos notablemente nuestro estado de salud. 

Las investigaciones han determinado que el yoga puede mejorar el estado de ánimo e incluso puede ser tan efectivo como los medicamentos antidepresivos para tratar la depresión y la ansiedad. Puede ayudar a reducir los niveles de cortisol, la presión arterial y el ritmo cardíaco e incrementar el ácido gama aminobutírico (GABA), un neurotransmisor que se reduce en los trastornos del estado de ánimo.

No esperes a mañana y ponte en marcha¡¡

Esta y otras herramientas de autocuidado para gestionar el estrés, puedes encontrarlas en mi e-book «Para, resetea y día dios al estrés» 

 

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